Author: Ana Durá

internet y viaje

Cuando empezaban a olerse las vacaciones y el verano se atisbaba en lontanza, los kiosqueros se frotaban las manos porque empezaban a vender revistas de viajes a porrillo y las agencias se saturaban con las idas y venidas de esos viajeros a los que les gustaba planear su periplos en compañía de los expertos del ramo, pero últimamente los derroteros han asumido un carácter 2.0 y sólo unos pocos siguen siendo devotos de la agencia de viajes. Así, según un reciente estudio de comScore, trece millones de españoles visitaron páginas web especializadas en la materia durante el pasado mes de mayo.

ROR

Ya tenemos aquí un término más para adobar en incertidumbre al cliente: el ROR (Return On Relationship). Casi nada, ¿verdad? El padre de este nuevo concepto es Ted Rubin, un maestro en las lides del marketing y en esto de complicar un poco más, si se podía, la misión evangelizadora, pues las pymes bizquean con estos nuevos términos cuando los expertos en redes sociales nos apoltronamos delante de ellos y empezamos nuestra charla.

¿Llegará algún día la Fundéu a recomendarnos los liners y los lineos (de Line)?

Hasta hace unos años, la Fundación de Español Urgente (Fundéu) sólo velaba por el correcto uso del castellano en los medios de comunicación y, con este propósito, anualmente publicaba su famoso Manual de Español Urgente (MEU) donde se recogían algunas de las más viles afrentas contra el castellano perpetradas por los periodistas. Sin embargo, desde hace un tiempo, a la Fundéu le ha salido otro frente y éste es mucho más vasto e insumiso que las redacciones de los medios de comunicación: Internet.

el periodismo en el mundo 2.0

Los periodistas, despachados de las redacciones de los periódicos, han encontrado un nuevo latifundio para acampar con sus letras. Si internet supuso el principio del fin para los medios impresos, ahora la web acoge a los redactores y les ofrece su bonanza 2.0, pues las empresas necesitan contenidos para sus seguidores y, supone además, una forma de descollar entre la multitud de marcas de la Red.

community managers en Twitter

Algunos community managers en Twitter serían capaces de todo por un follow.

En la viña tuitera, como en la vida, se ve de todo, ¿verdad? Podemos considerarlo un compendio de buenos y malos modales online; pues en la vida offline uno se levanta para ceder el asiento a ancianos y embarazadas, sostiene la puerta si alguien viene detrás o ayuda a un tercero a cargar con sus maletas en el caso de hallarse éste en el duro trance de subir unas escaleras. Bien, pues esos gestos tan gentiles también tienen su correlativo en los mundos tuiteros, donde hay community managers en Twitter, villanos o gestores de su propia cuenta social que recurren a ardides y estrategias que podemos catalogar de dudosa moralidad y todo con el afán de echarse unos cuantos “followers” más a la espalda.  

Michael Banks

Michael Banks es el primer niño de una película de Disney, concretamente Mary Poppins, que se lee la letra pequeña de los contratos bancarios. Tal vez por ser vástago de banquero sabe que esos dos peniques que entrega en caja para iniciar una vida de ahorros “no son de Huelva” o, si lo son, proceden de una Huelva de otro planeta. Así que cuando reclama sus dos peniques para dar de comer a las aves (auténtico Leitmotiv de sus emociones de niño), éstos ya están en el buche de la entidad bancaria que se niega a devolverlos a su legítimo propietario. ¿Estamos en la antesala de unas participaciones preferentes? Quizás.